En resumen
- El sistema actual tiene 476 rutas numeradas de forma arbitraria, sin ninguna lógica geográfica.
- Ciudades como Londres, Barcelona y Bogotá reformaron sus sistemas con mejoras del 15–30% en tiempos de viaje.
- Una reforma gradual (Opción B) es técnicamente viable en 18–24 meses con inversión estimada en ₡2,400 millones.
Son las 7:15 de la mañana en la parada del Paseo Colón. Hay cinco personas mirando sus teléfonos, tratando de descifrar cuál de los cuatro buses que se acercan va hacia Desamparados. Ninguna parada tiene mapa. Ningún bus tiene número visible desde 50 metros. Este es el estado del transporte público costarricense en 2025.
El Problema
El Consejo de Transporte Público (CTP) administra actualmente 476 rutas en todo el país. Esos números fueron asignados históricamente, sin criterio geográfico, sin coherencia regional, y sin ningún sistema que permita al pasajero inferir destino o recorrido a partir del número de la ruta.
La ruta 200 no guarda ninguna relación lógica con la 201. La ruta 400 no está cerca de la 401. Muchas tienen números de cuatro cifras sin lógica zonal. El resultado: un sistema que solo puede navegarse con conocimiento local previo o con una aplicación móvil, excluyendo a adultos mayores, turistas y personas que se mudan a nuevas zonas.
Este no es un problema estético. Es una barrera de acceso. Estudios en ciudades comparables muestran que la legibilidad del sistema de transporte tiene correlación directa con su adopción, especialmente entre los grupos que más dependen de él.
Rutas de bus por provincia
Total de 476 rutas activas registradas ante el CTP (2024)
Fuente: Consejo de Transporte Público, solicitud SAIP #2024-0341
Los Datos: Un Sistema Sin Lógica
De las 476 rutas activas, KUKO analizó los criterios de numeración disponibles en los registros públicos del CTP. El 73% tiene un número asignado antes de 1990, cuando el criterio principal era la fecha de concesión, no la geografía. El 18% tiene números de cuatro cifras, asignados en los 2000 para nuevas rutas periféricas.
Solo el 9% de las rutas tiene algún patrón numérico que permita inferir zona geográfica. Para comparación, el sistema de Londres clasifica el 100% de sus rutas bajo esquemas comprensibles: rutas con número bajo (<100) operan en el centro, prefijos de letra indican corredores específicos.
"Un sistema de numeración incoherente no es solo un inconveniente: es una barrera de acceso que afecta desproporcionadamente a quienes más dependen del transporte público."
Informe de Movilidad Urbana · BID, 2023
Contexto Internacional
Antes de proponer soluciones, es necesario entender cómo lo resolvieron otros. Tres casos son especialmente relevantes por sus similitudes con Costa Rica: Bogotá (reforma estructural de red completa), Barcelona (rediseño de nomenclatura con red existente), y Auckland (reforma gradual en 18 meses).
Lo que tienen en común los tres casos exitosos:
- Bogotá (TransMilenio): Reorganizó las rutas por corredores con prefijos de letra + número, reduciendo el tiempo de aprendizaje del sistema a menos de una semana para usuarios frecuentes.
- Barcelona (TMB): Usó rangos numéricos por zona (1–99 centro, 100–199 norte, etc.) sin cambiar los recorridos físicos. Adoptado en 8 meses con resistencia mínima.
- Auckland (NZ): Implementó un sistema de "inteligibilidad por color + número" en paradas físicas y digitales, con mejora del 23% en satisfacción de usuarios en 12 meses.
El factor común no es el presupuesto: es la decisión política de priorizar la legibilidad del sistema. En todos los casos, el costo de implementación fue menor a lo estimado porque los cambios se hicieron gradualmente, aprovechando renovaciones de señalética ya programadas.
Opciones para Costa Rica
KUKO identifica tres opciones de diferente profundidad y costo. Las presentamos sin prescribir: cada una tiene ventajas y limitaciones reales, y la elección óptima depende de factores políticos y presupuestarios que van más allá del análisis técnico.
Opción A — Nomenclatura sin cambio de ruta
Reasignar números bajo un esquema geográfico (p.ej. 100–199 para rutas del GAM norte, 200–299 para GAM sur) sin modificar los recorridos físicos. Menor impacto operativo pero requiere campaña de comunicación masiva. Costo estimado: ₡180 millones.
Opción B — Nomenclatura + señalética integrada
La Opción A más actualización de señalética en las 200 paradas de mayor flujo del GAM. Costo estimado: ₡2,400 millones. Período de implementación: 18 meses. La mejor relación costo-impacto según los casos internacionales revisados.
Opción C — Reforma estructural completa
Rediseño completo de la red con nuevos corredores, nueva nomenclatura e integración tarifaria. Similar al modelo Bogotá. Alta complejidad política y técnica, horizonte de 5–8 años, pero el único cambio que aborda el problema de raíz.
Viabilidad: ¿Es Posible?
Técnicamente, la Opción B es viable en el plazo indicado. El CTP tiene potestad legal para modificar la nomenclatura de rutas sin necesidad de cambiar los contratos de concesión vigentes. La ARESEP debe ser notificada pero no tiene poder de veto sobre cambios de nomenclatura.
El obstáculo real no es legal ni técnico: es político. Cualquier cambio en el número de una ruta requiere notificación a los operadores con al menos 90 días de anticipación. Con 476 rutas distribuidas entre cientos de operadores, esto exige coordinación a una escala que el CTP históricamente no ha demostrado capacidad de gestionar.
La pregunta no es si Costa Rica puede tener un mejor sistema. Claramente puede. La pregunta es si existe voluntad de construir la coordinación institucional necesaria para implementarlo. Eso, lamentablemente, está fuera del alcance del análisis de datos.
Fuentes y Metodología
Datos utilizados
- CTP — Registro de rutas activas, SAIP #2024-0341
- INEC — Encuesta de Hogares 2023, módulo movilidad
- BID — Informe de Movilidad Urbana América Latina, 2023
- Transport for London — Annual Report 2023
- Auckland Transport Satisfaction Survey, 2023
Nota metodológica
Los datos de rutas del CTP fueron obtenidos vía solicitud SAIP en octubre de 2024. Los datos de satisfacción de Auckland corresponden al Auckland Transport Satisfaction Survey 2023. Las estimaciones de costo de la Opción B son propias, basadas en cotizaciones de señalética vial industrial y proyectos similares ejecutados en Costa Rica entre 2022–2024.